El caucho natural es un material flexible y resistente, pero evoluciona de forma natural con el tiempo y requiere algunas precauciones para conservar sus propiedades. 👣
Para la limpieza: retira el barro y la suciedad con agua y una esponja o un cepillo suave. Si es necesario, utiliza un poco de jabón suave. Aclara después con agua limpia.
¿Ha aparecido un velo blanco en tus botas? No te preocupes: el caucho natural puede mostrar de manera natural una ligera película blanquecina en la superficie. Es un fenómeno normal y no afecta a las propiedades de la bota. Puedes simplemente retirarlo con un paño húmedo. ✨
Si tu modelo tiene plantillas interiores extraíbles: recuerda retirarlas con regularidad, especialmente después de un día de uso, para permitir una buena ventilación interior. Si están húmedas, déjalas secar por separado al aire libre antes de volver a colocarlas.
Si el interior de las botas está húmedo: déjalas secar abiertas al aire libre. Puedes colocar papel absorbente en el interior para ayudar a eliminar la humedad, cambiándolo cuando se humedezca. 💫
Importante: el caucho natural envejece con el tiempo, incluso cuando las botas no se utilizan. Tras un periodo prolongado de almacenamiento, puede perder flexibilidad, secarse y llegar a agrietarse. Para limitar este envejecimiento, guarda las botas limpias y completamente secas en un lugar fresco, seco y protegido de la luz. Evita almacenarlas dobladas.
No utilices detergentes agresivos, disolventes ni productos abrasivos. Deja que las botas sequen siempre de forma natural, lejos de cualquier fuente de calor (radiador, secador…) y evita la exposición prolongada al sol.